El plan era dar vida a un Chevrolet de cada año entre 1955 y 1960, pero el del 58 no aparecía por ninguna parte. Hasta que un día, durante un viaje a San Antonio de los Baños justo antes de la Navidad de 2015, Julio lo encontró en la finca de un vendedor de flores.
La mecánica y el interior eran originales. Lo pintamos de color azul Madonna, y le agregamos aire acondicionado.
Le llamamos Benito, en honor a la memoria del padre de Julio.